
El aeropuerto de Barcelona es una pieza fundamental para la economía catalana, especialmente para los negocios y la industria turística. Se trata de un aeropuerto comercial de categoría A con la capacidad de operar vuelos de recorrido transoceánico con todo tipo de aparatos.
- Según datos del Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI), en 2008 el aeropuerto de Barcelona gestionó 30,2 millones de pasajeros, lo que le permite mantener la novena posición en el ranking europeo de aeropuertos en lo referente al volumen de tráfico de pasajeros.
- Es el tercer aeropuerto más importante situado en una ciudad que no es capital, después de Frankfurt y Munich, y dispone de un gran potencial para el crecimiento del tráfico aéreo, especialmente en los trayectos de largo recorrido.
Ubicación y Conectividad
El aeropuerto de Barcelona se encuentra situado al sudoeste de la ciudad. Se encuentra cerca de ésta, a sólo 12 km del centro y a 3 km del puerto de Barcelona, un referente mediterráneo para el tráfico de cruceros y contenedores. También está situado al lado del Consorcio de la Zona Franca, uno de los centros logísticos más importantes de Barcelona.
Además, el Plan Barcelona contempla la reforma de los accesos por carretera, el aumento de las plazas de aparcamiento y la mejora del transporte público con la llegada del metro (L9), los trenes de cercanías (C2) y el de alta velocidad (AVE).

El aeropuerto del nuevo milenio
Ya desde la aprobación del Plan director, en 1999, se han llevado a cabo importantes reformas en el aeropuerto, por ejemplo: mejoras y ampliaciones de las antiguas terminales A, B y C (agrupadas ahora bajo la nueva denominación T2) y mejoras en la zona de carga o en los aparcamientos e infraestructuras de seguridad del aeropuerto, además de la construcción de una nueva pista de aterrizaje.
El nuevo plan también incorpora mejoras significativas en otros puntos, como una nueva torre de control, zonas de aparcamiento, mejoras en los accesos al aeropuerto, amplias zonas de negocios y espacios comerciales.
Gracias a la inauguración de la nueva terminal (T1), el aeropuerto de Barcelona ha doblado su capacidad y situado la ciudad en la élite mundial aeroportuaria por instalaciones y servicios, con lo que la ha consolidado a la cabeza del espacio mediterráneo y del sur de Europa.
La T1 es un edificio moderno que incorpora los últimos parámetros tecnológicos y organizativos, como el sistema automatizado de tratamiento de equipajes, en los servicios de tierra y la asistencia a los pasajeros.












